La escultura, para mí, comienza con escuchar. Escucho la madera, la arcilla, el gres — lo que ya llevan antes de que los toque. Mi tarea no es imponer una forma, sino encontrar la que ya estaba
esperando.
Trabajo con madera, cerámica, gres, pigmentos, pan de oro y cobre. Objetos encontrados entran en mi obra junto a formas construidas — ensamblajes en los que cada material habla su propio idioma, y juntos dicen algo que ninguno podría decir solo.
A través de mis esculturas corre una caligrafía personal: relieves, símbolos y texturas que no se traducen en palabras pero pueden sentirse. Este lenguaje visual se nutre del mito, la naturaleza
y lo arquetípico — una gramática sincrética desarrollada durante más de veinte años, en estudios en Caracas, Tenerife y Berlín.
Cada escultura es única. Cada una es un pequeño mundo.
El tótem no habla. Se yergue — y al erguirse, recuerda por nosotros.
Una línea azul asciende por la madera oscura: no es una marca, sino una señal, más antigua que el lenguaje.
En su centro, un ojo. Dorado. Sin mirar nada. Mirándolo todo.
Totem linea azul
escultura de la serie 'Totem'
técnica mixta sobre madera
33 x 19 x 4 cm con base de metal
Cirucunvolución II
escultura a dos caras sobre madera.
técnica mixta con hojilla de oro.
año: 2006
ancho 55 x alto 46 cm x profundidad 2,5 cm,
altura con base de metal 60 cm, peso aprox. 5 kg
Toda superficie tiene otro lado — y ninguno es la verdad,
solo una versión de ella.
En una cara: signos, figuras, una caligrafía que se curva
como la memoria. En la otra: oro, fuego, la lenta revolución
de algo que siempre ha estado girando.
Circunvolución — no una rotación, sino un despliegue.
Escultura de Totem de dos caras
medios mixtos, madera, gres, hojilla de oro,
medidas: 25,5 x 17,2 x 6,5 cm
2007
Dos caras, un silencio
Todo figura guarda dos caras — una vuelta hacia el mundo, la otra
vuelta hacia adentro. Esta escultura pertenece a las dos.
El gres guarda la memoria de la tierra y el fuego. La hojilla de oro
recoge y refleja una luz más antigua que las palabras. Entre estas
superficies aparecen marcas que no son escritura — o quizás el primer
lenguaje, recordado antes de que el lenguaje mismo existiera.
Barajas (de la exposición 'Identidades y Memorias')
pintura en madera,
técnica mixta, madera, acrílico, tinta.
21 x 15 cm,
el soporte de madera negro mide 36,5 x 31 cm
2009
Una figura entre el vuelo y la caída: azul sobre extensiones de rojo, amarillo y naranja. Los colores no se mezclan; se enfrentan, sostienen su lugar, negocian los límites de una frontera. Signos y símbolos reposan en la base como sedimentos: vestigios de lo que queda tras cada barajar del destino.
La identidad no es una carta inmóvil. Es la mano que continúa siendo repartida.
Silencios que sobreviven I + II
esculturas de la pared,
mixta madera, gres, hojilla de cobre
diámetro 51 x 2 cm
Una figura suspendida entre el vuelo y la caída: azul frente a extensiones de rojo, amarillo y naranja. Los colores no se funden; se enfrentan, mantienen su lugar, negocian los límites de una frontera. Signos y símbolos reposan en la base como sedimentos: huellas de lo que permanece tras cada barajar.
La identidad no es una carta inmóvil. Es la mano que vuelve a repartirse una y otra vez.
Un péndulo no descansa — pasa por el
mismo punto una y otra vez, ycada vez
lleva algo distinto.
Madera oscura, veta antigua, una punta
que se extiende hacia algo que nunca
alcanzará.
En su centro: oro, gres, una señal que ha
estado oscilando desde antes de ser creada.
Péndulo
escultura con base de metal,
técnica mixta: madera, gres, hojilla de oro
60 x 17 x 5 cm
Escultura de la serie Totem II
técnica mixta sobre madera, base de metal,
19,5 x 32,5 x 4,5 cm
Este tótem no guarda silencio. Habla en rojo y azul,
en oro y veta.
Las líneas recorren la madera como huellas de un antiguo
desacuerdo: no buscan resolverse, solo convivir.
El oro no decora. Permanece allí donde algo fue resguardado.
Gazeta Lunar
escultura con dos caras
técnica mixta sobre madera.
Base de metal
13,0 x 14 cm (con base de metal)
La madera guarda el tiempo. El círculo, una luna interior, enmarca
lo que no puede nombrarse — un fragmento de materia oscura,
sellado, denso de memoria.
Un lado recibe. El otro traduce.
Lo que llega no son noticias, sino algo más antiguo: una señal que
ya existía antes de que existiera el papel.
Conjunto de cajas en relieve
técnica mixta: gres sobre acrílico en marcos de madera natural
20 x 20 x 3,8 cm
La madera llegó primero — formada por la sal y el
tiempo en las costas de Tenerife.
Dentro: relieve de gres, una señal comprimida en arcilla.
No es un marco. Es una morada encontrada.
